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XI - Sobre la fealdad de la belleza y la belleza de la fealdad

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                                                    XI

Sobre la fealdad de la belleza y la belleza de la fealdad.- Hoy me quedé filosofando en lo interno y lo externo de la belleza, ya que la mayoría sostiene que lo importante es lo interior, mientras que otros recomiendan cuidar la apariencia de lo "externo", para poder agradar mejor a las demás personas. Pero yo me pregunto "¿si lo importante es la belleza interna, entonces qué pasa con la belleza externa?", para poder contestarme tuve que ahondar en mis pensamientos y tuve que alterar el estado de mi conciencia, ya que todos tenemos aquel chip impregnado en el cerebro de: "todo entra por los ojos"

Quizá para mi también pueda ser cierto eso, pero me gustaría agregar algo más, que no solo todo entra por los ojos, sino también que todo sale por los mismos. ¿Y cómo es esto? Muy simple. Cuando veo algo que considero bello, lo primero que capta mi atención es lo externo, la vista siempre jugará su papel, pero estoy aprendiendo a ya no quedarme con lo que mis ojos me muestran, porque ya sé que cuando uno de mis sentidos trabaja por sí solo, es cuando me engaña, porque mis sentidos han aprendido que todos deben trabajar unidos, al igual que los cinco dedos de la mano forman un sólido puño con la palma, así mismo, mis cinco sentidos deben trabajar juntos y estar conforme con lo que ellos acaten, ya que si uno de mis sentidos se encuentra disconforme, por más que cuatro estén conformes, entonces significa que sigo siendo engañado por esos cuatro, por eso establecí un pacto con ellos y les dije que si intentan engañarme una vez más, que tengan mucho cuidado, porque a lo mejor sea yo el que los engañe. Entonces, mis sentidos comprendieron el sentido de mis palabras y se preocuparon en ya no hacerme ver falsas apariencias, falsas imágenes, ni crearme fantasmagorías en mi mente, empezaron por trabajar en desechar todo eso, como también deseché todas las cosas celestiales, pues la mente de un hombre no puede estar contaminada más por la basofia de lo execrablemente humano.

Fue entonces cuando empecé a ver no con los ojos físicos, sino con los ojos del alma, donde empecé a encontrar en aquella sonrisa de una niña, la misma sonrisa de una anciana, y fue ahí cuando me di cuenta que lo externo se devalúa, se degenera porque esto es así, es la ley de la vida, por más cremas humectantes que las mujeres puedan usar o por más ejercicios físicos o buena nutrición que puedan realizar, si bien es cierto, algunas cosas ayudarán a retardar el letargo camino de la vejez - aunque no en definitiva - siempre llega el momento en que se pueda notar esta etapa; por ejemplo, la mujer cuida mucho de su cuerpo y de su rostro para que no se le note las arrugas del paso de los años y emplea de todo para ello, sin embargo sus manos no mienten, porque en sus manos se ve los pasos de los años de aquella mujer. Como también el varón, por más que sea un atleta de rigor o un buen nutricionista, las raíces de sus cabellos empiezan a blanquearse, o quizá a caérsele el cabello, anunciando con eso también el paso de sus años. Es por eso que todo lo que crea el hombre para "disimular" el paso del tiempo, resulta irónicamente vuelto hacia él, porque es temporal. Como la dosis de un analgésico que solo tiende a dar un resultado temporal para aliviar tu dolor, más no lo cura. Igual sucede con estas cosas, pues la belleza externa cada vez más, simplemente no vale nada.

Lo que pasa es que vivimos engañados, pues ¿quién nos ha dicho que la belleza está en lo "externo"?, ¿acaso no saben que lo externo es lo superficial? Y sabes ¿por qué es así? porque lo externo se corrompe, porque lo externo es corruptible, se degenera, se devalúa y tristemente envejece, como la más bella flor llega también a ver y sentir que se marchita, al igual sucede con lo externo, tarde o temprano llegará a marchitarse. Mientras que lo interno jamás podrá marchitarse, sino también tiene que forjarse y formarse, porque lo que tú formas en tu interior, es lo que llevarás hasta el día de tu muerte. Se debe entender que lo interno es aquello que no envejece, ni marchita, porque cuando lo interno está bien cuidado, es una sonrisa para el alma y un canto para la vida misma.

Y ha llegado la hora en que se debe saber un secreto más, lo interno trabaja con lo externo, y te preguntarás ¿acaso esto será posible? Claro que sí lo es, porque lo interno es lo que denota a lo externo de nosotros mismos ¿acaso no te has dado cuenta? mírate bien al espejo, desnúdate y no trates de ver lo externo, primero mira lo interior y responde ¿qué es lo que ves?, ¿estás haciendo las cosas bien?, ¿tienes manchas en la cara?, ¿la mirada de tus ojos refleja alegría o tristeza?, ¿tu apariencia la consideras buena o mala?, y por favor, antes de preguntarte en qué haces por los demás, primero pregúntate ¿qué estás haciendo por ti?, y responde también a esto "¿te da miedo lo que ves?", piensa bien en esto, porque si te consideras bella o bello, primero da un vistazo a tu interior, a tu conciencia, a tu alma y hurga desde lo más recóndito de tu ser, para que veas si en verdad te puedes calificar de bello o bella. 

Lo interno denota lo externo (no en el físico), en tu temperamento y en tu forma de ser. La belleza que debe reflejar tu rostro o tu cuerpo, no son las superficialidades banales de la carne, sino la imagen de tu alma, la cual por más manchada que esté, a causa de las depravaciones y los crímenes más grotescos y repudiables que hayas cometido como todo humano los comete, encuentres en ello libertad, encuentres en ello tranquilidad. Sin embargo, algunos dirán "¿pero cómo voy a poder encontrar tranquilidad y libertad interior si las cosas que hice son grotescas y atroces?", entonces primero empieza por tranquilizarte, porque ya has dado el primero paso, ya lo has reconocido y aceptado que son así, ahora en lo posible trata de no volver a hacerlo, nada más. Porque tu belleza interna puede estar manchada por los actos del pasado, pero una cosa es que esté manchada como una herida que en algún momento se abrió y que ahora solo es una cicatriz, así también tu belleza interna debe solamente mantener esas cicatrices y evitar en lo posible que se vuelvan a abrir. Ve tranquilo, camina tranquilo y sigue adelante, porque la vida constantemente se renueva, y por más mancha que cargues en tu belleza interna, camina con ella, pero no para martirizarte, sino para que cada vez que la mires, sepas que no debes volver a cometer ese error. Aprende de eso.

Ahora bien, dime ¿de qué sirve lo externo, si lo interno que tienes es caótico, horrible y espantoso?, simplemente no te sirve de nada. Porque la belleza externa jamás podrá reflejar la belleza interna, pero la belleza interna en algún momento de tu vida, podrá reflejarse en tu parte externa. 

Por eso piensa bien, piensa y medita en ello, porque lo interior lo es todo para el ser humano. Regocíjate de alegría si posees una belleza interna, pues siempre podrás andar con la frente bien en alto, ya que si posees belleza interna, lo posees todo ¡No lo olvides!

 

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